
Un ataque de pánico es una oleada repentina de miedo o ansiedad intensos que aparece sin una causa externa evidente y suele alcanzar su punto máximo en un plazo de 5 a 10 minutos. Aunque desde el punto de vista físico este estado suele remitir con relativa rapidez, a nivel subjetivo se vive como una auténtica catástrofe.
Según datos de la American Psychiatric Association (APA), aproximadamente 1 de cada 75 personas presenta un trastorno de pánico, y hasta el 22–23 % de la población experimenta al menos un ataque de pánico a lo largo de su vida.
Fuente: APA – Anxiety Disorders
Cómo reconocer un ataque de pánico
Los síntomas aparecen de forma brusca y suelen incluir varios de los siguientes al mismo tiempo:
| Categoría | Manifestaciones típicas | Cómo se percibe |
|---|---|---|
| Corazón y respiración | Palpitaciones, sensación de opresión en el pecho, dificultad para respirar | «Estoy teniendo un infarto» |
| Cuerpo | Sudoración, temblores, escalofríos u oleadas de calor, mareo | «Voy a perder el conocimiento» |
| Mente | Miedo a morir, a perder el control o a volverse loco | «Me estoy volviendo loco / voy a morir» |
| Sensaciones | Desrealización, despersonalización, hormigueo en las extremidades | «No soy yo, este no es mi cuerpo» |
Fuente: Mayo Clinic – Panic attacks
Fuente: StatPearls – Panic Disorder (PubMed)
¿Por qué me ocurre esto a mí?
No existe una causa única claramente establecida, pero la investigación actual señala varios factores relevantes:
- predisposición genética
- un nivel basal elevado de ansiedad
- estrés crónico y agotamiento prolongado
- cambios vitales significativos (pérdida de un ser querido, nacimiento de un hijo, mudanza)
- consumo excesivo de cafeína o alcohol, o la interrupción brusca de ciertas sustancias
Qué hacer durante el ataque
Una breve lista de técnicas que ayudan a muchas personas en ese momento:
- Recordarse a uno mismo: «Esto es un ataque de pánico. Es desagradable, pero no es peligroso y va a pasar»
- Reducir el ritmo de la respiración: inhalar durante 4 segundos → mantener 4 → exhalar durante 6–8
- Anclaje 5-4-3-2-1: nombrar 5 cosas que ves, 4 que puedes tocar, y así sucesivamente
- Agua fría: lavarse la cara o colocar las muñecas bajo agua fría
- ¿Has probado alguna vez a hablarle al ataque, en voz alta o mentalmente, como si tranquilizaras a un niño asustado?
- ¿Cómo cambia la intensidad si empiezas a caminar despacio o a contar los pasos?
Cuándo buscar ayuda profesional
Se recomienda consultar con un especialista si:
- los ataques se repiten más de una vez al mes
- aparece un miedo constante al próximo episodio
- empiezas a evitar lugares, transportes o situaciones
- la calidad de vida se ha deteriorado de forma notable
Entre los enfoques actuales con eficacia demostrada se encuentran la terapia cognitivo-conductual (TCC), especialmente las técnicas de exposición con prevención de la respuesta, así como el apoyo farmacológico cuando está indicado y bajo supervisión profesional.
Respuesta: En muchas personas, con una terapia adecuada y un trabajo personal constante, los ataques desaparecen por completo o se vuelven muy poco frecuentes y leves. No obstante, es importante entender que algunas personas conservan una mayor sensibilidad a la ansiedad, y eso es normal.
Pregunta: ¿El trastorno de pánico se hereda?
Respuesta: Puede existir una predisposición genética, pero no es una condena. El entorno, la crianza y las habilidades de afrontamiento desempeñan un papel fundamental.
Descargo de responsabilidad: Este artículo tiene únicamente fines informativos y educativos y no sustituye la consulta con un psiquiatra o psicoterapeuta cualificado. Si experimentas ataques de pánico graves o recurrentes, por favor busca ayuda profesional.