Ataques de pánico: qué son y cómo convivir con ellos

Qué es realmente un ataque de pánico

Un ataque de pánico es una oleada repentina de miedo o ansiedad intensos que aparece sin una causa externa evidente y suele alcanzar su punto máximo en un plazo de 5 a 10 minutos. Aunque desde el punto de vista físico este estado suele remitir con relativa rapidez, a nivel subjetivo se vive como una auténtica catástrofe.

Según datos de la American Psychiatric Association (APA), aproximadamente 1 de cada 75 personas presenta un trastorno de pánico, y hasta el 22–23 % de la población experimenta al menos un ataque de pánico a lo largo de su vida.

Fuente: APA – Anxiety Disorders

Laura, de 29 años, estaba sentada en el metro en hora punta. De repente sintió que el corazón le latía con tanta fuerza que parecía que iba a salirse del pecho, le faltaba el aire y un pensamiento insistente ocupaba su mente: «Voy a morir ahora». Empezó a buscar con la mirada el botón de parada de emergencia del tren, a pesar de saber racionalmente que no estaba ocurriendo nada peligroso. Al cabo de unos 12 minutos, el episodio comenzó a remitir, dejándole una sensación de vacío y vergüenza.

Cómo reconocer un ataque de pánico

Los síntomas aparecen de forma brusca y suelen incluir varios de los siguientes al mismo tiempo:

Categoría Manifestaciones típicas Cómo se percibe
Corazón y respiración Palpitaciones, sensación de opresión en el pecho, dificultad para respirar «Estoy teniendo un infarto»
Cuerpo Sudoración, temblores, escalofríos u oleadas de calor, mareo «Voy a perder el conocimiento»
Mente Miedo a morir, a perder el control o a volverse loco «Me estoy volviendo loco / voy a morir»
Sensaciones Desrealización, despersonalización, hormigueo en las extremidades «No soy yo, este no es mi cuerpo»

Fuente: Mayo Clinic – Panic attacks
Fuente: StatPearls – Panic Disorder (PubMed)

¿Por qué me ocurre esto a mí?

No existe una causa única claramente establecida, pero la investigación actual señala varios factores relevantes:

  • predisposición genética
  • un nivel basal elevado de ansiedad
  • estrés crónico y agotamiento prolongado
  • cambios vitales significativos (pérdida de un ser querido, nacimiento de un hijo, mudanza)
  • consumo excesivo de cafeína o alcohol, o la interrupción brusca de ciertas sustancias
Lo más importante que hay que comprender es esto: un ataque de pánico no es una señal de debilidad personal ni una “invención”. Se trata de un fallo temporal en el sistema de alarma del cerebro, que activa por error el modo de “amenaza máxima” sin que exista un peligro real.

Qué hacer durante el ataque

Una breve lista de técnicas que ayudan a muchas personas en ese momento:

  • Recordarse a uno mismo: «Esto es un ataque de pánico. Es desagradable, pero no es peligroso y va a pasar»
  • Reducir el ritmo de la respiración: inhalar durante 4 segundos → mantener 4 → exhalar durante 6–8
  • Anclaje 5-4-3-2-1: nombrar 5 cosas que ves, 4 que puedes tocar, y así sucesivamente
  • Agua fría: lavarse la cara o colocar las muñecas bajo agua fría
- ¿Qué te ayuda a ti cuando el miedo se vuelve muy intenso?
- ¿Has probado alguna vez a hablarle al ataque, en voz alta o mentalmente, como si tranquilizaras a un niño asustado?
- ¿Cómo cambia la intensidad si empiezas a caminar despacio o a contar los pasos?

Cuándo buscar ayuda profesional

Se recomienda consultar con un especialista si:

  • los ataques se repiten más de una vez al mes
  • aparece un miedo constante al próximo episodio
  • empiezas a evitar lugares, transportes o situaciones
  • la calidad de vida se ha deteriorado de forma notable

Entre los enfoques actuales con eficacia demostrada se encuentran la terapia cognitivo-conductual (TCC), especialmente las técnicas de exposición con prevención de la respuesta, así como el apoyo farmacológico cuando está indicado y bajo supervisión profesional.

Pregunta: ¿Es posible deshacerse de los ataques de pánico para siempre?
Respuesta: En muchas personas, con una terapia adecuada y un trabajo personal constante, los ataques desaparecen por completo o se vuelven muy poco frecuentes y leves. No obstante, es importante entender que algunas personas conservan una mayor sensibilidad a la ansiedad, y eso es normal.

Pregunta: ¿El trastorno de pánico se hereda?
Respuesta: Puede existir una predisposición genética, pero no es una condena. El entorno, la crianza y las habilidades de afrontamiento desempeñan un papel fundamental.

Descargo de responsabilidad: Este artículo tiene únicamente fines informativos y educativos y no sustituye la consulta con un psiquiatra o psicoterapeuta cualificado. Si experimentas ataques de pánico graves o recurrentes, por favor busca ayuda profesional.

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